Con el condicional de la mano

Mensajes sin remitente

Que quizá nos venimos demasiado abajo por haber estado demasiado arriba. Que nosotros nos queremos en la nube y en la caída, llueve. Por esas mejillas, que antes marcaban sonrisas. Que quizá tenemos mucho tiempo para creer saber el error. Y jugamos a cómo arreglarlo sin arreglarnos. Que quizá sigues esperando su abrazo inesperado y eso es una eterna espera. Que quizá dibujamos futuros con las dos palabras de siete letras tan rápido que olvidamos de donde venimos. Y es que para saber donde ir, primero debes saber donde estás. Yo me quedé en el toque de queda por sus piernas. Poniendo acordes a su risa. Dibujando cada temblor en las noches de lluvia, acariciando cada latido con-sentido. Y ahora ando escondiéndome tras el condicional, comprendiendo la dificultad de escribir felicidad en pasado. Perdiéndome por un guiño con la misma facilidad con la que caí en su mirada sin…

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